La República Dominicana, históricamente un bastión para las marcas de vehículos estadounidenses, japonesas y surcoreanas, está siendo testigo de un cambio tectónico en su estructura comercial. En el año 2025, un dato estadístico sacudió los cimientos del sector: mientras que las importaciones totales de vehículos sufrieron una contracción del 2.72% debido a una ralentización económica y una política monetaria restrictiva, las importaciones provenientes de China desafiaron la gravedad con un crecimiento exponencial del 29.44%. Este fenómeno no es una moda pasajera; es la respuesta racional de un mercado que ha encontrado en la tecnología china —y especialmente en la irrupción de Xiaomi— el equilibrio perfecto entre lujo, rendimiento y sostenibilidad financiera. I. El Cambio de Paradigma: Los Datos que Hablan El 2025 cerró con 131,253 vehículos ingresados al país, unas 3,673 unidades menos que el año anterior. Este descenso del 2.7% refleja una cautela en el consumo interno y una economí...