REDACCIÓN DE CENDOESCH .- En la tercera década del siglo XXI, el poder de las naciones ya no se mide únicamente por el tamaño de sus ejércitos o sus reservas de oro, sino por la cantidad de transistores que pueden empaquetar en unos pocos milímetros cuadrados de silicio. Los microprocesadores se han convertido en el «petróleo del futuro», impulsando no solo la economía digital, sino también la seguridad nacional y la innovación tecnológica. Esta realidad ha desatado una guerra fría tecnológica entre Occidente —liderado por Estados Unidos— y una China decidida a romper su dependencia externa, creando lo que algunos analistas llaman un «Nuevo Telón de Acero Digital». Esta contienda no es solo económica; es un choque de visiones geopolíticas donde el control de los semiconductores determina el dominio en campos como la inteligencia artificial (IA), la ciberseguridad y la defensa militar. A medida que avanzamos hacia 2026, esta carrera se intensifica, con avances chinos que desafían las ex...
Centro Dominicano de Estudios Sobre China (Cendoesch)