Por Mihail García La República Popular China suele ser analizada desde perspectivas fragmentadas. Con frecuencia se estudia su expansión económica y comercial por un lado, mientras sus reformas institucionales y su modelo de gobernanza se examinan por otro. Sin embargo, el ascenso chino resulta difícil de comprender cuando ambas dimensiones son observadas de manera aislada. Pekín no concibe su desarrollo interno separado de su proyección internacional, ni entiende su política exterior como un ejercicio desvinculado de sus objetivos nacionales. Esta relación quedó nuevamente evidenciada con la publicación de dos documentos de gran importancia estratégica: el nuevo Plan de Acción Estatal sobre Derechos Humanos 2026-2030 y el Libro Blanco sobre Relaciones Exteriores. Leídos en conjunto, ambos textos revelan una misma visión de desarrollo, una misma concepción del poder y una misma lectura del mundo. El nuevo Plan de Acción Estatal sobre Derechos Humanos expone una visión que difiere ...
Centro Dominicano de Estudios Sobre China (Cendoesch)