La Repùblica Popular China no deja de sorprender al mundo con sus avances tecnológicos que se traducen en una mejora sustancial de la calidad de vida de sus más de 1,400 millones de ciudadanos. Además del ambicioso y, hasta ahora, exitoso proyecto denominado “La Gran Muralla Verde”, que busca frenar la desertificación alrededor del Taklamakan. En el caso que nos ocupa, la nación asiática ha transformado radicalmente su gestión de residuos sólidos, llegando a convertirse en una potencia en incineración. Esta exitosa estrategia se centra en un ambicioso plan nacional que prioriza la reducción, el reciclaje y la valorización de residuos (convertirlos en energía), con metas concretas trazadas hacia 2030. Pilares clave del manejo sus desechos sólidos: § Un plan nacional ambicioso (Meta 2030): El gobierno lanzó un "Plan de Acción para el Tratamiento Integral de Residuos Sólidos" con objetivos claros para 2030: alcanzar una utilización anual de 4.500 millones de toneladas de...