La Repùblica Popular China
no deja de sorprender al mundo con sus avances tecnológicos que se traducen en
una mejora sustancial de la calidad de vida de sus más de 1,400 millones de
ciudadanos. Además del ambicioso y, hasta ahora, exitoso proyecto denominado
“La Gran Muralla Verde”, que busca frenar la desertificación alrededor del
Taklamakan. En el caso que nos ocupa, la nación asiática ha transformado
radicalmente su gestión de residuos sólidos, llegando a convertirse en una
potencia en incineración.
Esta exitosa estrategia se
centra en un ambicioso plan nacional que prioriza la reducción, el reciclaje y
la valorización de residuos (convertirlos en energía), con metas concretas
trazadas hacia 2030.
Pilares clave del manejo sus desechos sólidos:
§ Un plan nacional ambicioso
(Meta 2030): El gobierno lanzó un "Plan de Acción para el Tratamiento
Integral de Residuos Sólidos" con objetivos claros para 2030: alcanzar una
utilización anual de 4.500 millones de toneladas de residuos a granel y
reciclar 510 millones de toneladas de recursos renovables. La filosofía central
es dejar de ver la basura como un desperdicio para tratarla como un
"recurso mal gestionado”.
§ El auge y el desafío de la
incineración: China construyó más de 1,000 plantas de incineración para
convertir residuos en energía, con una capacidad para procesar 1.1 millones de
toneladas diarias (más de la mitad de la capacidad mundial). Sin embargo, la
reducción de residuos y el mayor reciclaje han causado que muchas plantas
operen a bajo rendimiento (algunas al 60%), e incluso se esté recurriendo a
desenterrar basura vieja de vertederos para alimentarlas.
§ Reducción, reciclaje y
economía circular: Se están implementando medidas estrictas para clasificar
residuos a partir de su origen y mejorar la recolección. Para los residuos
industriales (escoria, escombros) se busca su reutilización directa, y para
productos de consumo, extraer materiales como plásticos y metales. Adicionalmente,
se exige a los fabricantes usar más materiales reciclados y se incentiva el
rediseño de envases para que sean compatibles con los sistemas de reciclaje locales.
Desde 2021, China prohibió la importación de residuos sólidos, forzando al país
a gestionar sus propios desechos y optimizar su reciclaje interno.
§ Manejo de residuos
agrícolas: El plan también aborda el gran desafío de los residuos del campo. Se
promueve el uso de plásticos biodegradables en la agricultura, el reciclaje de
envases de pesticidas y el aprovechamiento del estiércol y la paja para otros usos.
Casos de éxito: tecnología y ciudades "cero
desechos":
- Hangzhou: Reconocida por la ONU como una de las 20 ciudades globales hacia "cero desechos". Logró reducir la generación diaria de residuos per cápita de 1,06 kg a 0,99 kg entre 2021 y 2024, usando una plataforma digital que conecta en tiempo real puntos de recolección, vehículos y plantas de tratamiento.
-
Tecnología de punta: China ha desarrollado sistemas
automatizados de control de combustión que optimizan la quema y reducen
emisiones. Incluso ha comenzado a exportar esta tecnología a países como
Vietnam y Etiopía, ayudándoles con su propia transición ecológica.
El reto pendiente:
-
Envases de un solo uso: A pesar de los avances, los residuos
plásticos de comida a domicilio son un dolor de cabeza. Las prohibiciones a
plásticos de un solo uso han tenido una aplicación limitada. Por ello, se está
impulsando una "revolución de la reutilización" con envases
retornables, aunque todavía se necesitan políticas más fuertes y estándares de
higiene para una gestión más eficaz.
Políticas de plásticos de un solo uso:
§ Hoja de ruta nacional (2020-2025): El plan, liderado por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y el Ministerio de Ecología y Medio Ambiente, establece una eliminación gradual. Metas principales:
- Para finales de 2020: Prohibición nacional de pajitas (sorbetes o calimetes) de plástico no degradables, vajilla de plástico espumada e hisopos de algodón de plástico. También se prohibieron las bolsas no degradables en los supermercados de las grandes ciudades.
-
Para finales de 2022:
Prohibición de bolsas no degradables en todas las ciudades y pueblos (excepto
mercados de productos frescos). Prohibición de la venta de productos químicos
con microperlas de plástico.
-
Para finales de 2025:
Reducción del 30% en la vajilla de un solo uso no degradable en el sector de
comida a domicilio en ciudades. Prohibición completa en hoteles de ofrecer
estos artículos y en oficinas de correos de usar envases de plástico no
degradables. Prohibición de bolsas no degradables en mercados de las ciudades.
§ Prohibiciones de
producción específicas: La política no solo regula el consumo, sino que ataca el
problema de raíz. Se prohíbe la producción de:
-
Bolsas de plástico
ultrafinas (menos de 0.025 mm de grosor).
-
Películas agrícolas
de polietileno ultrafinas (menos de 0.01 mm).
-
Productos fabricados
con residuos plásticos médicos.
- importación de desechos plásticos (vigente desde 2018).
§ Enfoque integral:
"Prohibir, sustituir, reciclar": La estrategia china se configura en
torno a tres ejes principales:
ü Prohibición y restricción:
Impedir la producción, venta y uso de los plásticos más problemáticos.
ü Promoción de alternativas:
Fomentar activamente el uso de bolsas de tela, papel, productos biodegradables
y materiales como el bambú (a través de la iniciativa global "Bambú en
lugar de plástico").
ü Mejora del reciclaje:
Fortalecer la infraestructura para la recolección, clasificación y reciclaje de
residuos plásticos. La meta para 2025,
alcanzar una tasa de reciclaje del 85% para la película agrícola y reducir
drásticamente el vertido de plásticos.
§ Cumplimiento y sanciones:
El gobierno ha reforzado la aplicación de las normas. La Ley de Residuos
Sólidos de 2020 faculta la imposición de multas de hasta 100.000 yuanes (unos
13.800 USD) a empresas infractoras, y se ha llegado a vincular el cumplimiento con
la calificación crediticia de estas. Shanghái es un ejemplo reciente de esta
mano dura, con multas para restaurantes y plataformas de delivery que usen
vajilla no autorizada.
§ Respuesta de la industria
y casos de éxito: Grandes empresas tecnológicas han lanzado iniciativas
proactivas. Por ejemplo, Meituan (delivery) implementó el "Plan
Qingshan", que logró reducir el uso de vajilla de un solo uso en 885
millones de unidades en el primer semestre de 2021. Alibaba y JD.com han
optimizado sus algoritmos de empaquetado para minimizar el desperdicio.
§ Impacto y proyección internacional: China ha pasado de ser el principal importador de residuos a convertirse en un proveedor de soluciones. Aspirando a que, para el 2025, las exportaciones de gránulos de plástico reciclado llegaran a superar los 5 millones de toneladas, abasteciendo a industrias de Europa, América y Asia. Además, promueve activamente su modelo de gestión en foros internacionales y a través de proyectos de cooperación, como la planta de "residuos plásticos en energía" en Kenia.
Tecnología de incineración:
Al revisar los detalles de
la tecnología de incineración que China ha desarrollado e implementado a gran
escala, se puede evidenciar que la evolución ha sido notable, pasando de
depender de tecnología importada a desarrollar sistemas propios avanzados que
ahora incluso se exportan.
La operación de esta tecnología consiste en:
§ Combustión a alta
temperatura: El proceso quema los residuos domésticos a una temperatura mínima
de 850°C. Esto garantiza la descomposición de componentes combustibles y la
eliminación total de bacterias, virus y compuestos malolientes. El calor
generado se recupera para producir energía.
§ Automatización inteligente (SACC): El principal avance tecnológico reside en sistemas de control de combustión que ajustan automáticamente la velocidad de la parrilla y el flujo de aire en tiempo real. Lo hacen en función de la composición cambiante de la basura, lo que garantiza una eficiencia térmica superior al 85%. Esto optimiza la quema y maximiza la generación de energía.
§ Control de emisiones de
última generación: Para minimizar el impacto ambiental, las plantas integran
múltiples sistemas de limpieza :
-Filtración
de partículas: Usan filtros de mangas o precipitadores electrostáticos para
capturar cenizas volantes y polvo.
-Neutralización
de gases ácidos: Depuradores eliminan gases como el dióxido de azufre (SO₂) y el ácido clorhídrico (HCl).
-Reducción
de NOx: Sistemas de reducción catalítica o no catalítica selectiva (SCR/SNCR)
convierten los óxidos de nitrógeno en nitrógeno inerte y vapor de agua.
-Control
de dioxinas: La combustión estable a alta temperatura minimiza su formación, y
el carbón activado inyectado en los gases las absorbe para su eliminación.
§ Monitoreo público en
tiempo real: Desde 2020, China opera una plataforma nacional que da acceso
público en tiempo real a los datos de emisiones (como NOx, SO₂) y a las temperaturas de combustión (clave para controlar
dioxinas) de todas las plantas del país. Esto ha llevado a que
las emisiones promedio de muchos proyectos cumplan o superen los estándares de
la UE de 2010.
§ Generación de energía y
uso de subproductos: El calor de la combustión genera vapor que mueve turbinas
para producir electricidad. Sin embargo, el proceso también genera
subproductos. En 2024, las plantas produjeron unos 13 millones de toneladas de
cenizas volantes y 63 millones de toneladas de lixiviados, de los cuales solo
el 15% de las cenizas se reutilizó (principalmente en construcción), siendo el
resto un desafío para su tratamiento controlado.
Conclusiones.
China ha implementado un
enfoque sistemático y agresivo para reducir los plásticos de un solo uso,
estructurado en un plan nacional por fases que combina prohibiciones, la
promoción de alternativas y el fortalecimiento del reciclaje. Esta estrategia
se basa en un cronograma claro con metas definidas para 2020, 2022 y 2025.
En este contexto, el país
ha pasado de enfrentar una crisis de “asedio de basura” a desarrollar una
fuerte capacidad en la incineración de residuos. La tecnología adoptada se
centra en una combustión eficiente y automatizada, acompañada de un control
estricto y transparente de las emisiones. Sin embargo, la gestión de
subproductos como las cenizas sigue representando un reto ambiental y operativo
importante.
De manera paralela, China
ha ido reorientando su modelo hacia la prevención de residuos y el reciclaje,
enmarcándolo dentro de un enfoque de economía circular.
En conjunto, estos
esfuerzos han dado lugar a un sistema de gobernanza de múltiples niveles que
abarca todo el ciclo de vida del plástico, con objetivos cuantificables y un
impacto significativo tanto en su mercado interno como en su papel dentro de la
cadena de suministro global de materiales reciclados.
Referencias principales:
Oficina de Información del
Consejo de Estado (SCIO).
Comisión Nacional de
Desarrollo y Reforma (NDRC) y Ministerio de Medioambiente (MEE). (2020).
Ley de la R.P.Ch. sobre la
Prevención y el Control de la Contaminación Ambiental por Residuos Sólidos.
Informes, artículos y
publicaciones especializadas (análisis de la industria, informe de ONG y
artículos de noticias).
Este trabajo ha sido realizado por el equipo de redacción del Cendoesch (Centro Dominicano de Estudios Sobre China), apoyado por la IA.

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